Reinvindicación de no pertenecer
Mientras las actividades se multiplican, los diferentes ámbitos en los que nos movemos se van apoderando de nosotros y, casi sin darnos cuenta, comenzamos a pertenecer.
En ocasiones nos sentimos cómodos en esa posición, ya que esa pertenencia nos da la contención necesaria para desenvolvernos con soltura. Se va desarrollando tan naturalmente al punto de que a veces sólo nos damos cuenta cuando NO pertenecemos a algún lado.
A veces (muchas), en mi caso particular, ese exceso de contención puede hacerme sentir encierro, y la comodidad se convierte en una especie de claustrofobia. Sin embargo, son pocas las ocasiones en que se puede salir ileso.
Pertenecer y estar es bueno.
No pertenecer y estar, como mínimo es incómodo.
No pertenecer y lograr salir es fabuloso.
8 comentarios
usted me acaba de otorgar una llave, un número de clave, una alfombra mágica, un pasadizo en el medio de un laberinto...
mandinga, le dejo mis respetos.
A mi me pasa igual con el exceso de contención.
Ah! y con los ascensores de metal también.
lo de pertenecer a mí también me pasa. y lo de no pertenecer, también. ser mitad judío, mitad católico. medio blanco y medio negro. ojo verde y ojo marrón (Bowie). No! en serio!
Lo de no pertenecer lo siento siempre pero he llegado a la conclusión que el problema es mío, no de los que pertenecen...
hasta el dia de hoy, sentir que no pertenezco me quita el sueño,aunque cuando lo pienso , me doy cuenta que siempre que he dejado de pertenecer ha sido por que ellos ya no me pertenecian y por lo tanto no me interesaba ...mas.
A veces siento que no termino de pertenecer a ninguna parte... Y si pertenezco mucho a un lugar, dura poco.
Hace un tiempo vengo leyendo tu blog, y recien hoy firmo. Saludos
Has logrado resumir muy bien las sensaciones de muchos.
mandinga!
vamos, que tiene muchos pecadores esperándolo por acá... aparezca...
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